Reproducción y distribución de nuestras fotografias

Gestión de derechos // Reproducción y distribución

fotografía de autor, escena callejera

— Copia fotográfica acompañada de su certificado de autenticidad.

Propiedad intelectual

Hacemos fotografías, normalmente para nuestra propia satisfacción, pero también puede ser para la de los demás. En este caso lo que nos preocupa es que esa difusión esté bajo nuestro control, procurando que, se nos reconozca nuestra autoría y que nadie manipule o transforme el trabajo. Además, y si es posible, que podamos obtener un cierto beneficio, al menos para amortizar los gastos que nos produce nuestra afición o nuestra profesión. El fotógrafo es el único que tiene la facultad de reproducir y de distribuir sus obras fotográficas. Son los artículos 18 y 19 de la Ley de Propiedad Intelectual los que regulan la materia.

La reproducción será la fijación directa o indirecta, provisional o permanente y en cualquier medio o forma de nuestra obra. Y se entenderá por distribución la puesta a disposición de terceros de esas copias, en un soporte tangible y mediante su venta, alquiler, préstamo o de cualquier otra forma.

El Certificado de Autenticidad

A cada obra así reproducida y en el momento de su venta, recomendamos, si bien no es obligatorio, acompañar un certificado de autenticidad. Este documento acreditará la autoría, permitirá su seguimiento y facilitará su venta.

Modelos de ese certificado los puedes descargar de las redes sociales, los hay incluso con barroca escenografía, pero lo importante es que contenga, al menos, los datos del autor, incluyendo email y/o teléfono, con su firma, autógrafa o electrónica. La técnica artística tanto de la obra como de la copia y referencia del autor de ésta si es distinto que el fotógrafo. Alguna descripción que relacione el certificado con la obra, título o un pequeño formato de la fotografía. El número del ejemplar con respecto al total de la reproducción, incluso alguna referencia si se han realizado pruebas de autor. Y, si es posible, la fecha de la fotografía o al menos de la copia.

Un consejo de viejo aficionado: no utilizar certificados que se adhieran a la copia fotográfica, los productos con que fabrican las pegatinas pueden, con el tiempo, dañar la reproducción y ser motivo de reclamaciones por parte del comprador coleccionista.

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Francisco José López Estrada. Abogado IAAV.

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